Lidera con Karisma | LAS EMPRESAS CON MENTALIDAD DE CRECIMIENTO ATRAEN AL TALENTO
20545
post-template-default,single,single-post,postid-20545,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_menu_slide_from_right,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1,qode-theme-ver-11.2,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive

LAS EMPRESAS CON MENTALIDAD DE CRECIMIENTO ATRAEN AL TALENTO

“El éxito de una empresa es simplemente el reflejo de la actitud, grado de motivación y compromiso de las personas que la forman”

 

Carol Dweck, Doctora en psicología e investigadora norteamericana mundialmente reconocida por su libro: “Mindset, la actitud del éxito” realizó un estudio junto con otros colegas de profesión (Mary Murphy, Jennifer Chatman y Laura Kray), en colaboración con la consultora Senn Delaney, en varias empresas de la Fortune 1000 (las 1000 empresas con más ingresos de EEUU).

Analizaron cómo la mentalidad de una empresa influye en el nivel de felicidad, en el trabajo en equipo, la innovación y la conducta ética de los trabajadores. Dando como resultado que las empresas con mentalidades de crecimiento tienen empleados más motivados y una cultura más innovadora y arriesgada. El equipo descubrió que los empleados que trabajaban en empresas con mentalidad de crecimiento confiaban más en sus empresas y tenían un mayor sentido de responsabilidad por sus trabajos.

Pero ¿qué es esto de la mentalidad de crecimiento?

En palabras de Carol S. Dweck, ella nos viene a decir que:

Las personas con mentalidad fija creen que cualidades básicas, como la inteligencia o el talento, son rasgos fijos, que se tiene una cierta cantidad de ellas, y no pueden incrementarse. Según Dweck las personas con mentalidad de crecimiento: “Son las que creen que estas cualidades, pueden ser cultivadas mediante el esfuerzo y el aprendizaje. Buscan experiencias que impliquen desafíos, con el objeto de que sus aptitudes evolucionen a un nivel superior”.

Dweck nos dice que: La mentalidad de crecimiento es parte de la inteligencia emocional. Las personas con una mentalidad de crecimiento son mejores padres/madres, profesores/as, jefes/as, compañeros/as y amigos/as. Creen que las personas pueden crecer a lo largo de toda su vida  y, por lo tanto, son mejores para estimular el crecimiento y el aprendizaje en los otros.

Esto se puede trasladar al ámbito empresarial. “Cuando empresas enteras adoptan este tipo de mentalidad, sus empleados informan sentirse mucho más fortalecidos y comprometidos, son más colaborativos y más innovadores”. Opina Dweck  en un artículo para la Harvard Business Review.

El compromiso está directamente relacionado con la eficiencia, productividad, satisfacción, seguridad, y permanencia en el trabajo.

Hoy gracias a la Neurociencia sabemos que efectivamente se puede entrenar y desarrollar una mayor apertura mental que nos ayuden a crecer tanto en el ámbito personal como profesional.

Hay varios aspectos que podemos trabajar:

  1. Aprender a cuestionar las cosas y también a nosotros mismos, para desarrollar una mente más abierta. Es importante que reflexionemos y cuestionemos nuestras propias creencias y costumbres. Tarea que no resulta fácil en principio pero que a veces es muy necesaria hacerla para seguir evolucionando tanto a nivel personal como en el ámbito empresarial. En este sentido la P.N.L. (Programación Neurolingüistica) y el Coaching son metodologías tremendamente poderosas que nos ayudarán a hacer este ejercicio.

 

  1. La escucha activa, nos ayuda a conocer otros puntos de vista. La verdadera escucha nos obliga a eliminar nuestros prejuicios permitiendo que otras personas expresen sus opiniones desde el respeto mutuo, algo que resulta realmente enriquecedor. Aunque dejar de oír nuestra “vocecita interior” es un ejercicio que requiere práctica y sobretodo actitud. En las empresas es fundamental que exista una comunicación y una escucha activa bidireccional, es decir, de los jefes a los empleados y viceversa.

 

  1. Aceptar el fallo como parte del proceso de aprendizaje, y verlo desde una perspectiva positiva y no como un freno para continuar experimentando, esto supone salir de nuestra “Zona de confort”, que es un lugar donde nos sentimos cómodos y en cierto modo protegidos, pero dónde no crece ni evoluciona absolutamente nada.

 

  1. Crear un propósito común: tener objetivos claros, una misión, una visión y unos valores ilusionantes y retadores que sean compartidos por todos los miembros del equipo.

La nuevas generaciones vienen de otro tipo de educación, quieren disfrutar y hacer cosas que tengan sentido. Una empresa que consigue trabajar en el desarrollo de esta mentalidad de crecimiento encontrará un equipo más cohesionado, más colaborativo y mucho más comprometido con un gran sentimiento de orgullo de pertenencia, funcionará como un todo, como una inteligencia conectada que es mucho mayor que la suma de sus partes.

Cuando el propósito individual de cada miembro  y el de la organización están en sintonía,  es cuando aparece el efecto WOW que llegará a los clientes.

 

¿Y en tú empresa se apuesta por la mentalidad de crecimiento para atraer y mantener al talento?

 

Compártelo ...
Sin Comentarios

Deja un comentario